domingo, 16 de diciembre de 2012

Una Declaración de Principios
por Ricardo Laguna de La Maza



Fue en un viaje al sur. Mi madre me regaló un cuadernito azul. Me recomendó escribir en él las peripecias de nuestras vacaciones en el Salto del Laja. No sé cuanto anoté en él. Ese austral azul no llegó de vuelta a Santiago, pero en mi memo
ria si quedaron grabados: un espectacular gol de chilena de la Unión a la U y el incesante ruido del agua golpeando y horadando las piedras bajo la cascada. Con el tiempo eso, lo de escribir, me sirvió para obtener triunfos colegiales. En esos primeros esbozos, juzgaba que todo lo que escribía excelso y que poseía un talento único. En esa soberbia insulsa me extravié…

Nel mezzo del cammin di nostra vita
mi ritrovai per una selva oscura
ché la diritta via era smarrita.







«A la mitad del camino de nuestra vida / me encontré en una selva oscura, / porque había perdido la buena senda…



Y esa selva era tan oscura, que no me quedó otra que transformarme en un chico gótico, creyéndome la encarnación de Ian Curtis y elucubrando sufridos textos existencialistas. Mamotretos melancólicos de escaso vuelo narrativo. Caí en la autoflagelación y mi descenso al infierno alquímico continuó. Casi 5 años duró mi estadía en el círculo de los “literatos confundidos”. Recién cuando el reloj universal mostraba el año 2005 rectifique mi camino ¡Bendita piedra filosofal! Desde esa fecha a la actualidad, mi relación con la literatura no se basa en apretar el cilicio o darme de latigazos, ni, mucho menos, observar mi rostro de narciso post-moderno hundirse en la pileta de la egolatría y la soberbia.

Hoy me declaro un literato libre que escribe a su soberana gana, con un ritmo personal y que espera, al final del día, tan solo una bolsita de sal que recompense el trabajo bien hecho. Tan sólo eso. Escribir y disfrutar mis textos. Adiós infierno de Vidrio. He de partir, un barco espera. Otro naufragio en mi horizonte ¡Que importa!. Bien me lo susurró Leopardi mientras miraba la luna…

Cosí tra questa
Inmensità s’annega il pensier mio:
E ´l naufragar m’è dolce in questo mare.







“Así entre esta inmensidad se hunde mi pensamiento. Y el naufragar me es dulce en este mar”…

Muchas Gracias
Texto de Presentación de Ficha Clínica de la Poeta Marcela Sandoval Gutiérrez.
El cuento, en sus orígenes, es una variante de la tradición oral dentro de la historia de la literatura y la comunicación en general. De ella continua nutriéndo
se en su afán por dar cuenta del impacto humano y estético que provoca un acontecimiento o un personaje.
En el intento por eternizar ese instante, sin embargo, el creador trasciende los límites de lo inefable a través de la ficción y la imagen. Sin lo anterior, el cuento no sería tal y sólo estaríamos ante la narración forense de un hecho más o menos impactante, que por lo mismo no acompañaría al lector en la instalación de ese mundo tan propio y específico que el cuento, desde su registro único, nos plantea.

Detener un instante el flujo de la realidad o los sueños, mediante una imagen o un personaje para intentar convertirlo en parte del paisaje humano y literario que habita cada autor, es la posibilidad más inmediata que nos ofrece el cuento como género literario.
Ernest Hemingway a través de una analogía de raíz boxeril, definía el cuento como una “victoria por nocaut”, en tanto la novela vendría a ser una “victoria por puntos”.

El cuento pretende eternizar un momento asumido y expresado como portador de una densidad existencial única e irrepetible, que por lo mismo, implica para cada lector una posibilidad de encuentro grávido de consecuencias múltiples e inesperadas.
Transitan por estas páginas no sólo personajes reconocibles en la geografía cotidiana de las calles y rincones que habitan el autor y sus fantasmas, sino también emociones y sentimientos a través de los cuales la humanidad asoma en todos sus matices contradictorios de grandeza y pequeñez, de abandono y esperanza, de partidas y regresos…en fin, de todo aquello que también forma parte de nuestra propia biografía.

Ricardo Laguna nos propone reconstruir, desde estos relatos, espacios de vida o ficción insustituibles a la hora de mirarnos a nosotros mismos.

Lo hace desde los laberintos, o quizás más bien toboganes, que el ser humano suele confundir con la mente o el raciocinio.

Los personajes de “Ficha Clínica” transitan por veredas sinuosas y resbaladizas, proclives al aislamiento o al delirio, se nutren de sí mismos para sobrevivir a los demás.

Mutilados de guerra, suicidas potenciales, asesinos insomnes, una sicóloga confundida…en fin, toda esa carne de diván, desfila con desfachatez en estos relatos. Es la desfachatez que les otorga el único modo que han descubierto para sobrevivir y sobrellevar la normalidad del dinero plástico, los autos, la ropa y los celulares pagados a plazo.

La locura es el único modo de estar cuerdo nos recordó en alguna oportunidad Nietzche. Sabía bien de lo que hablaba.
Laguna nos invita a sumergirnos en estas páginas con la certeza de que ellas ocultan mucho más de lo que muestran a la hora de los secretos compartidos y las heridas vueltas a lamer.

Sus personajes no buscan redención ni cura.

Simplemente buscan incomodar desde su propia orilla del camino.

Son algo así como elefantes en una cristalería fina, atendida por un señor flemático, delgado y borracho al borde de la vida.

Estos cuentos de marginalidades y marginales podrían perfectamente ser la carta de identidad de seres que reclaman vigencia o de vendedores de espejos a la salida de un templo, un bar o un café con piernas…cada cual elige.






sábado, 15 de diciembre de 2012

Lanzamiento Ficha Clínica


El pasado 9 de noviembre, en la Feria del Libro de Santiago, fue presentado el libro de cuentos “Ficha Clínica”, de Ricardo Laguna De La Maza. El libro es una selección de relatos de este nobel autor que se adjudicó la Beca Literaria del Fondo de Cultura (2012).

La presentación de este libro estuvo a cargo de la poeta Marcela Sandoval Gutiérrez quien destacó que: "Los personajes de “Ficha Clínica” transitan por veredas sinuosas y resbaladizas, proclives al aislamiento o al delirio, se nutren de sí mismos para sobrevivir a los demás".



Ficha Clínica es una selección de 10 relatos breves que versan sobre temas tan diversos como la locura o el suicidio, el terrorismo y los derechos humanos o los quiebres afectivos.  Cada uno de estos cuentos se acompaña de una ficha clínica que nutre el relato y una ilustración del artista visual Gonzalo Laguna De La Maza.