miércoles, 27 de marzo de 2013

Reconciliación


Reconciliación

Le advertí que no era un buen momento. Después de un año de sequía literaria, al fin las ideas fluían y todo cuanto veía, olía, comía, bebía, escuchaba o soñaba me servía de material para mi nueva novela. Ella insistió. Dijo que después de meses de separación lo había pensado mejor; era tiempo de reencontrarse y curar las heridas. Escogió su viejo departamento como lugar de reconciliación. Me pasé días rechazando sus ruegos. En algunas ocasiones buscaba excusas idiotas. En otras oportunidades, inventaba problemas de último momento. Un viernes, agotado de sus inclementes suplicas, la visité. Llegué a su apartamento con una botella de vino y me detuve frente a su puerta. Toqué dos veces. “Ya te abro, dame un minuto”. Por la ventana del departamento observo la vieja ciudad lucir su vestido de lentejuelas; en su cuello, las luces de neón se entrelazan para formar un collar que sutilmente estrangula a esta prostituta. “Te estaba esperando, pasa”. Abajo, en la entrepierna de la metrópolis: hombres como ladillas reptan por las calles nauseabundas. La luna en lo alto sonríe y aplaude. La musa leopardiana es la veterana proxeneta que celebra la suculenta comisión que ha traído su esclava sexual. “Andrés, estoy más sana y tranquila que nunca. ¿Por qué no lo intentamos otra vez?”. La ciudad presiente el peligro. En las sombras, una navaja le birla la luz a las farolas y espera que la incauta ramera sea la nueva portada de los diarios de crónica roja. “Andrés... Te amo”. El filo rebana el cuello de la mujer que cae exánime, se retuerce en una convulsión postrera y exhala el último suspiro. “Andrés, porqué ese silencio… ¿Cómo es eso de que no me quieres ver nunca más? No me dejes. Eres el hombre de mi vida. No soy nada sin ti. Por favor, no me dejes.”. Las luces de la ciudad se apagan una por una. El alba levanta la copa de la victoria. Sin embargo, a eso de las 20:05, la noche dará su habitual golpe de estado. El cuerpo de la ramera volverá a la vida y repetirá el círculo eterno de prostituirse y morir día a día apuñalada por una anónima declaración de amor sin destino.


lunes, 18 de marzo de 2013

Ficha Clínica llega a Santiago Centro

Ya se encuentra disponible un nuevo Punto de Venta de Ficha Clinica...

Ahora encuentras este libro en la librería Que Leo Bellas Artes.
El precio al   público bordeará los $7500 pesos.
Que Leo Bellas Artes se ubica en Merced 453, Santiago Centro.